Venia a mi mente ese recuerdo y esa sensación, tal vez era un efecto retardado de haberte visto… De otra manera no me podría explicar el por que del aire de nostalgia, melancolía que sentía.
El D.F. no era mi lugar favorito en el mundo, pero ahí te encontrabas… El clima tampoco ayudó, atardecía y las lagrimas traslúcidas del sol se reflejaban en un auto a 60 kilómetros por hora. Desde una de sus ventanas, alguien miraba con asombro esos grandes edificios, donde se edificaban de a poco desilusiones y sueños sin cumplir.
El D.F. no era mi lugar favorito en el mundo, pero ahí te encontrabas… El clima tampoco ayudó, atardecía y las lagrimas traslúcidas del sol se reflejaban en un auto a 60 kilómetros por hora. Desde una de sus ventanas, alguien miraba con asombro esos grandes edificios, donde se edificaban de a poco desilusiones y sueños sin cumplir.
El ahora me recordaba al olvido, un olor de lluvia por venir que se retrasa, y las hojas lanzadas por la brisa, sin lugar alguno pero con dirección a ti. Ojalá hubieses estado ahí, ojalá me hubiera quedado, ojalá todo fuese diferente, ojalá y yo fuera suficiente. Los recuerdos me inundan desde una habitación a kilómetros de ti, y de la ciudad que vio nacer esta historia de lo que no ha pasado.
Después de todo no estoy tan sola, siempre me quedara el recuerdo de lo que no fue contigo.
Abril del 2013
Ana Canet
No hay comentarios:
Publicar un comentario